viernes, 5 de septiembre de 2014

"RIC HOCHET" (INTEGRALES I y II ) de Tibet y A.P Duchâteau



Título original: Ric Hochet. Intégrale 1/ Ric Hochet. Intégrale 2
ISBN/ASIN: 9781908007551/ 
9781908007629
Editorial: PONENT MON
Fecha de publicación: 1961
Fecha de edición: 2014
Número de páginas: 196 / 196





Jareth opina...



En los últimos años, los aficionados a la BD ( Bande dessinée ), estamos de enhorabuena ya que no han cesado de aparecer editados en castellano muchísimos clásicos de la misma, que hasta la fecha habían tenido ediciones bastante peregrinas cuando no dispersas. Y eso de haberlas llegado a tener, en el mejor de los casos. Por si fuera poco la gran mayoría de estas nuevas ediciones, ya sean en formato álbum o integral, han sido más que correctas por lo que respecta a la calidad de su publicación. Otra cosa es el precio, normalmente elevado, con el que estas se han presentado. 


Dejando lo económico a parte es innegable la estupenda oportunidad para conocer, leer o releer en condiciones estos clásicos. Y, sobretodo, disfrutarlos en ediciones que no los desmerezcan.




La serie de la que os hablaré hoy pasa por ser una de las más longevas del catalogo franco-belga, hasta el punto de seguir en curso en la actualidad  y contar en su haber con la nada desdeñable cifra de 78 albúmes. Aún más llamativo es que sus autores siguen siendo sus creadores originales: Tibet y Duchâteau.

Es evidente que sin el favor del público, además de la constancia de sus artífices, la serie no hubiera alcanzado tan formidable cifra lo cual lleva a pensar que como mínimo la serie es entretenida y constante en sus logros.

En el mercado de habla francesa puede encontrarse o bien en álbumes individuales o en integrales con extras que contienen tres álbumes consecutivos de la serie. 

En España la editorial a cargo de su recuperación, que no es otra que Ponent Mon, ha optado por la edición en integrales calcando completamente la edición francesa. Por el momento llevan publicados los dos primeros integrales y espero que sus ventas   no obliguen a cancelar la colección. 



Pero aspectos editoriales al margen ¿ qué ofrece Ric Hochet ? ¿ de qué va ? ¿ y cual es su origen ?

Pues bien, y empezando por la última pregunta, "Ric Hochet" nace de la necesidad del dibujante Tibet ( autor de "las aventuras de Chick Bill" ) de crear una serie de talante más realista y menos infantil respecto a sus anteriores trabajos. Tibet, que trabaja para la revista "Tintin", opta así por alejarse sustancialmente del estilo del maestro Hergé y del dibujo caricaturesco en general,  para acercarse a parámetros más realistas en la línea de  Jijé y su "Jean Valhardi", del cual es confeso admirador. Tibet no está sólo en ese empeño, sino que para ello cuenta con la providencial ayuda del novelista  André Paul Duchâteu, todo un experto en el género policiaco. De esta forma, y fruto de esta firme colaboración, en 1961 aparecerán las 30 planchas que componen "Firmado: Camaleón", la primera historieta larga del personaje. El éxito les llegará enseguida y, como hemos visto,  se mantendrá a lo largo de los años.


¿ Pero quién es Ric Hochet ? Bien, Ric Hochet, el protagonista de la serie, es un joven y audaz reportero, que tiene predilección por los sucesos criminales y que, merced a su amistad y desinteresada colaboración con el inspector de policia Bourdón, se verá completamente implicado en infinidad de ellos. Sus mayores armas para la resolución de estos "casos", además de su incuestionable arrojo, son  su perspicacia, inteligencia y destacada capacidad de observación y deducción.  Algo así como un heredero más moderno de los clásicos Holmes, Maigret y compañía, pero con un componente más dinámico y trepidante. 

En este sentido "Ric Hochet" no ofrece nada nuevo que no se hubiera visto ya, pero lo hace con una frescura,  calidad y franqueza en sus planteamientos que cautivó y sigue cautivando a una legión incondicional de lectores. 



Una de las premisas claves de la que parten sus autores es no engañar al lector con la ausencia de información y que éste cuente con la misma  que tiene  Ric para resolver los "casos".  De esta forma consiguen sumergir al lector en las pesquisas y aventuras del reportero de tal manera que la lectura no solo se disfruta en presente, dejándose llevar por lo acontecido, si no que, rápidamente, el lector se encuentra anticipándose y haciendo conjeturas propias para dar con la resolución antes que el mismísimo Ric. 

Otro de los puntos destacados y esenciales del éxito de la serie, pese a su evidente extensión,  es el concienzudo  intento de no repetir argumentos y esquemas. El propio Duchâteu así mismo lo expresó en una entrevista, donde reconocía sentirse orgulloso y satisfecho de este aspecto  tras haber releído todos sus álbumes. 



Por lo que respecta al trabajo de Tibet cabe decir que, aunque a mi parecer no sea un "primer espada" del dibujo de la  BD, si consigue unas páginas que dentro de su clasicismo son dinámicas, fluidas y narratívamente muy eficientes. Vamos, lo que se dice una buena puesta en escena y  un digno acompañante y representante visual de los ingeniosos y elaborados guiones de Duchâteu.

El dibujo de Tibet, como no podía ser de otra forma en este tipo de álbumes, destaca por su detallismo y buen hacer a la hora de retratar vehículos de todo tipo, principalmente coches. 

En lo que respecta a los rostros de los personajes, sus figuras y vestuario el resultado también es muy apreciable todo y que no sobresaliente. Al menos por lo que llevo visto. No obstante, se puede detectar una mejora a medida que avanzan los álbumes.


En lo que quizás lo he encontrado más endeble, sobretodo en comparación con grandes maestros de la BD, es en su fondos y paisajes. No es que sean malos ni estén descuidados pero son bastante más simples y menos elaborados que muchos de la BD. Me atrevería a señalar que en ese sentido Tibet se encuentra  más próximo al estilo del cómic norteamericano policiaco y de acción, del que es obvio también tiene grandes influencias.

Y que conste que he colgado las primeras páginas de algunos de sus albúmes donde justamente parece todo lo contrario. Pero es que, salvando estas viñetas de mayor tamaño, en el resto los fondos se vuelven mucho mas sencillos o ausentes, lo que le resta ese toque evocador que tanto disfruto en este tipo de álbumes. No sé, quizás es que autores como Jacques Martin en su "Lefranc" o los "Blake and Mortimer", por citar solo algunos, me tienen mal acostumbrado.



En definitiva, y atendiendo a estos dos primeros integrales,  "Ric Hochet" es una notable serie policiaca, que consigue un encomiable equilibrio de  intriga,  acción y ciertos toques de humor. 

Otro de sus aciertos es su clara falta de ambición. A la vista esta  que sus autores no perseguían crear un cómic trascendente, innovador, ni de auteur. Su objetivo era y, por lo visto sigue siendo, bien otro: un cómic siempre presente  porque sencillamente  es querido y  leído por un amplio número y espectro de lectores.  En este sentido se encontrarían emparentados con los grandes artesanos, que lejos de buscar la innovación, perpetúan y ejercitan con la mayor dignidad y eficiencia un oficio. En su caso, entretenernos sin respiro desde la primera hasta la última página con las aventuras de sus personajes. Y vaya si lo consiguen. 

Estos dos primeros integrales de Ponent Mon, a la espera del tercero, contienen los siguientes albúmes:

- "Encerrona en El Havre ( que contiene también el "Firmado: Camaleón") (Traquenard au Havre, 1963 )
- "Misterio en Porquerolles" ( Mystère a Porquerolles, 1964 )
- "Desafío a Ric Hochet" ( Défi a Ric Hochet, 1965 )
- "La sombra de Camaleón" ( L' ombre de Cameleon, 1966 )
- "Trampa para Ric Hochet" ( Piège pour Ric Hochet, 1967 )
- "Secuestro en el France" ( Rapt sur le France, 1968 )




Aunque previsiblemente Tibet irá evolucionando a lo largo de los álbumes ( seguramente hasta la etapa de "decaída" que caracteriza a estos autores tan prolíficos ), el trabajo de Duchâteu ya se encuentra  en un endiablado estado de forma desde la primera aventura. Y lo que no es baladí, se mantiene con una regularidad notoria en todos los por mi leídos, independientemente que cada uno pueda tener  historias de mayor predilección.

Pues nada, a las que no la conozcáis os animo a la grata lectura de esta serie, donde los álbumes, pese a retomar personajes, son perfectamente independientes en su lectura. Yo por mi parte, ya tengo ganas de que lleguen más integrales de Ric Hochet.

Mi valoración: 7 ( sobre 10 )



PD: detalle para los coleccionistas más maniáticos y exigentes ( y para los de editores de Ponent Mon, si alguno se pasa por casualidad por aquí): los lomos de la edición en integrales francesa juntos y en orden dibujan las cejas y ojos de Ric Hochet, de la forma en que se ve en una de las imágenes que he colgado. Pues bien, en los dos tomos integrales editados en español hasta la fecha, pese a la calidad de la edición, el lomo es idéntico, con la cual cosa no se está reproduciendo la cara de la edición francesa. Seguramente se trate de un descuido, ya que el lomo del integral 1 y 2 español son los del lomo del integral 1 francés. Esperemos reparen en ello y se arregle lo mejor posible.

Os dejo, por si es de vuestro interés, el enlace a la página francesa de Ric Hochet donde podréis encontrar imágenes de todos sus albúmes, comentarios de lectores franceses de cada uno de ellos y sus puntuaciones, etc. Está muy bien, incluso para los que no entiendan francés. Lástima que por estos lares no tengamos páginas de este tipo. Pero esa es otra historia. 


domingo, 25 de mayo de 2014

"JON ROHNER, MARINO" de Alfonso Font


ISBN/ASIN: 9788467454833
Editorial: PLANETA DE AGOSTINI
Fecha de edición: 2008
Número de páginas: 104

Jareth opina...


Cuando en el mundo del cómic se habla de un marino a la prácticamente mayoría de aficionados le viene inmediatamente a la cabeza el inolvidable Corto Maltés de Hugo Pratt, seguramente con la salvedad de  algunos tintinófilos que optarán sin pestañear por el  Capitán Haddock. Eso no significa que no haya otros ilustres marineros del noveno arte que merezcan ser recordados. Sin ir muy lejos, tenemos uno surgido en el cómic nacional  como es Jon Rohner. 

Jon Rohner, aparece por primera vez en los años ochenta de la mano de su autor, el talentoso Alfonso Font, en un intento de revivir a través del cómic  parte  del aroma aventurero y marino de clásicos de la literatura como R. L. Stevenson, Jack London, Herman Melville o, por que no,  Joseph Conrad. Para ello eligió el exótico y fascinante contexto de los Mares del Sur a finales del s. XIX. Un periodo en que la navegación a vela ya había entrado en su crepúsculo pero, por ello mismo, estaba imbuida de un incipiente romanticismo. 


Sin embargo, Jon Rohner no nació de una tacada, si no que fue el fruto de la maduración de un personaje anterior del mismo autor llamado Jann Polynesia que Font creo para su adaptación de "La isla de las voces" de Stevenson y "Las terribles Salomón" de London. Un personaje al que luego encontraría limitaciones y al que haría evolucionar hasta dar con Jon Rohner.

Edición con el nombre ya de Rohner, pese a tratarse del más temprano Jann Polynesia

Las aventuras de Jon Rohner, aparecidas en la revista Cimoc, se encuentran todas ellas reunidas en un integral de Planeta de Agostini, actualmente descatalogado, pero creo que no muy  difícil de encontrar. Precisamente es el que yo tengo y he leído. En total se tratan de siete episodios  que la mayoría de las veces siguen la estructura de una historia corta que el propio Rohner narra a su amigo Tusi-Tala, que significa el narrador de historias en el idioma nativo polinesio,  y que no es otro que Robert Louis Stevenson. De esta manera Font homenajea a su principal fuente de inspiración y se sirve de él para desencadenar o explicar una suerte de aventuras vividas por el marino de su creación.  Esas siete historias son "Mi amigo Tusi-Tala", "Los dientes del tiburón", "La sangre del volcán", "El diablo en el infierno", "El ladrón de almas", "El espíritu de las tinieblas" y, por último, "Los sembradores de estrellas".



En todas ellas Font hace gala de una cuidadísima documentación que dota de verismo a su narración, conjugando con habilidad realidad y ficción de la misma forma que ya lo hiciera  Hugo Pratt. No obstante, y pese a los puntos en común, Font no es Pratt, ni Rohner es Corto. El dibujante de Barcelona, en su condición de guionista, queda a mi parecer  la mayoría de las veces algo por debajo del hálito poético y calado literario del veneciano, al igual que su Rohner no goza del nivel de magnetismo, complejidad, ni insondable encanto  de Corto.  Ello empero no significa que desde un punto de vista no comparativo el resultado logrado no sea notable. Sus virtudes más excelentes son otras, como luego ya comentaré.

Todas las aventuras de Rohner son de una extensión más bien breve pero idónea  para enganchar al lector. Font consigue en muy pocas páginas hacer partícipe al lector de las intensas vivencias y emociones de sus personajes, convidando incluso de forma tangencial a la reflexión. Y es que uno de los motores que de fondo impulsan los hechos son la pintoresca interacción y choque entre dos culturas tan diferentes como la de los nativos polinesios y la de los "hombres blancos".  En este sentido, Font se aproxima al fondo y forma de los "Relatos de los mares del sur" de Jack London, entre los que se encuentran cuentos tan intensos y memorables como "Koolau, el leproso" ( del que, por cierto, hace poco leí la más que digna versión al cómic de Carlos Giménez ).



Pero si hay un aspecto donde Font se erige como un coloso, al que nadie hace sombra, si acaso compañía, es en la  impecable factura visual de su trabajo. "Jon Rohner, marino" es buena muestra de ello. Todo el cómic es una aplastante evidencia de su capacidad para dibujar personajes, de una expresividad y movimientos tal que se dirían vivos, envueltos en unos escenarios de una belleza y autenticidad sin parangón. Su habilidad para combinar con éxito detallismo y dinamismo es admirable. Por si fuera poco el color, que también corre a su cargo, no le va a la zaga. 

En pocas palabras: si le dais un vistazo vais a regalaros la vista  con todas y cada una de sus páginas. 



Por otro lado, y en una clara muestra de conocer los puntos claves del género, Font consigue que sus fondos y paisajes nunca estén "muertos", ni sean un mero decorado. Font comprende a la perfección que en este tipo de relatos la naturaleza es parte activa de las historias de los hombres, y en muchos casos incluso la fuerza que juega a voluntad con su insignificante creación: el hombre. Baste ver como ejemplo uno de sus mejores episodios, "El diablo en el infierno", donde Rohner y los suyos, víctimas de una fuerte tempestad, arribaran en su desarbolada embarcación a un fantasmagórico arrecife de costra magmática que se diría el infierno de Dante. La violencia y fuerza que desprende toda la narración surge tanto de sus actores humanos como de la naturaleza en que se circunscribe la acción, y son de una intensidad tal que no desaparecen rápido de la retina ni mente del lector. 



Además de los guiños biográficos y literarios sembrados a lo largo del cómic, Font en "Los sembradores de estrellas" homenajea entrañablemente a los "Freaks" de Tod Browning ( película mítica de 1932 ) y a John Merrick, el más conocido como "Hombre elefante", para acabar sentenciando en boca de su personaje..."tiene razón, Sra. Stevenson...las peores deformidades del ser humano son precisamente aquellas que no se ven...".

Pero si hay un episodio que a mi parecer destaca sobre los demás, o lo que es lo mismo, el que a mí más me ha gustado, es "La sangre del volcán". Una de esas historias, que recién leída, me apeteció volver a releer antes de continuar con la que le seguía. Simplemente magnífica. Curiosamente, después he descubierto que por ella Font recibió el Premio Haxtur a "Mejor historia corta" en 1990. Y en ella, como curiosidad, también podréis encontrar otro guiño, esta vez menos evidente, o yo diría que menos multitudinario, a "Freaks" de Tod Browning.

El integral contiene también una breve pero interesante introducción de tres páginas, y con algunas fotos, a cargo del propio Font.



Resumiendo. Si os gustan los cómics de aventuras en parajes exóticos, con dosis de violencia, emociones, naturaleza desenfrenada, y que además estén estupendamente escritos y documentados, y ya ni digamos dibujados y coloreados, seguidle la pista a este Jon Rohner hasta dar con él.  Yo por mi parte intentaré hacerme con las historias de Jann Polynesia que desgraciadamente no contiene el integral. 


Mi valoración: 8 sobre 10





domingo, 11 de agosto de 2013

"SOLO.CRÓNICAS SALVAJES" de Raúl Moreno y Oscar Martín.



ISBN/ASIN: 9788493994358
Editorial: OMINIKY EDICIONES
Fecha de publicación: 2012
Fecha de edición: 2012
Número de páginas: 48


Jareth...

" Selección natural. Cuatro vidas chocando en un mismo instante. Cuatro almas con un mismo propósito: no morir en el intento. De esta experiencia solo el más capacitado y mejor adaptado saldrá vencedor".  Este es el escueto pero certero texto que podemos encontrar en la contraportada de "SOLO. CRÓNICAS SALVAJES" y que ejerce de sinopsis en aras de captar la atención del posible lector. Aunque no es tan extensa como otras sinopsis al uso, resume a la perfección lo que ofrece el cómic: una historia, o varias, porque se trata de un relato coral, que se erige principalmente sobre un principio tan antiguo como la vida misma y que no es otro que la selección natural o la ley del más apto. Pero vayamos por partes.

Para quienes no lo sepan Solo es una  antropomórfica rata, creada por el dibujante y guionista Oscar Martín ( "Él", "La hermandad", "El terrorífico mundo de Bobby"...) que vive en un post-apocaliptico mundo, donde cohabitan humanos y una amplia variedad de animales mutantes con rasgos y atributos humanos, y en el que escasea la comida hasta el punto de haber traspasado la atroz barrera que conduce al canibalismo. Es decir, que en el mundo de Solo la vida solo tiene el valor que uno mismo sea capaz de defender con éxito hasta su propia muerte. 

Las aventuras de este  tenaz superviviente, al que el ser una rata le va que ni pintado, han sido guionizadas y dibujadas por su creador a lo largo de varias entregas tales como "Solo. Los supervivientes del caos I y II" o "Solo. Mundo canibal".



La principal novedad de "Crónicas Salvajes" respecto a otras de sus entregas es que se trata de un spin-off, en el que Oscar Martín deja a un lado su fantástica labor de dibujante para ocuparse únicamente del guión. El elegido para acompañarle en esta nueva odisea fue un por entonces desconocido novel llamado Raúl Moreno, al que llegó por casualidad a través de un amigo. Atendiendo al evidente talento de Raúl para el dibujo  y su contagioso entusiasmo por este arte, Oscar Martín no dudó en posibilitarle con este cómic la alternativa para saltar al difícil ruedo de las publicaciones. Él mismo nos habla sobre ello en un sentido prólogo introductorio.



A tenor de lo leído y visto en este "Sólo. Crónicas Salvajes", este humilde lector no puede más que congratularse del afortunado  encuentro entre estos dos artistazos. Y es que "Sólo. Crónicas Salvajes" contiene todo aquello que se le puede exigir a un tebeo de este tipo. La trama argumental es sencilla, pero endiabladamente absorvente, hay mucha acción y violencia, pero nunca gratuita, los diálogos son buenos y están bien construidos, la narración funciona como una máquina perfectamente engrasada de principio a fin,  y, para colmo, el dibujo es una absoluta delicia en muchísimos sentidos. 

La verdad es que la simbiosis entre Martín y Moreno no podría haberse iniciado de mejor forma, ya que  las virtudes y logros  de ambos en sus respectivos trabajos es cuanto menos notable. 

Oscar Martín consigue crear una historia coral, donde las vidas de varios personajes acaban convergiendo, sin chirridos ni artificiosos forzamientos, en un desenlace cargado de dramatismo y fuerza, que  ilustra  a la perfección ese crudo e insensible principio darwinista, férreo regidor de la vida. 



Por otro lado, Raúl Moreno, se encarga de dar corpus visual a una historia que exige de una expresividad, dinamismo y fuerza no al alcance de cualquiera. El suyo es un dibujo muy plástico,  rebosante de movimiento, que muestra hasta que punto el cómic puede acercarse, pese a sus intrínsecas limitaciones,  a su hermana, la animación.  Sus figuras son gráciles y elegantes, y sus personajes rabiosamente expresivos.  Además su capacidad para dibujar en mil y una perspectivas, y posturas, todo lo que se le antoja dota de mayor agilidad y vistosidad al conjunto de sus viñetas.  La violencia se convierte en sus manos en una delectación formal para el lector que asiste asombrado a una auténtica sinfonía gráfica. Vamos, lo más parecido a un Tarantino del noveno arte o como lo definió Niko, autor de Cálico Electrónico, un...¡ MONSTRUO!

El cómic está elaborado en un impecable blanco y negro que realza las figuras de Raúl Moreno y que permite una mejor apreciación de su trabajo. No obstante,  no me hubiera importado disfrutarlo con un buen color.



En resumidas cuentas, "Solo. Crónicas Salvajes", supone un entretenimiento de altísima calidad  que hará las delicias de los amantes de la acción, la violencia y las historias post-apocalipticas de tintes gores que, sin embargo,  no renuncian a un guión bien escrito, sustentado en  un trasfondo filosófico-existencial sólido a la par que sencillo. Sin duda, es una perfecta alternativa  a los blockbusters cinematográficos del verano del tipo "Guerra Mundial Z".



No quisiera acabar esta entrada sin hacer mención a la siempre de agradecer atención que me mostraron tanto Oscar Martín como Raúl Moreno cuando recientemente acudí a que me firmaran algunos cómics en Norma Comics Sabadell. No sólo me llevé dos estupendos dibujos, uno de cada uno de ellos, si no que pude comprobar que son dos tipos estupendos, simpáticos, naturales, y muy accesibles. Vamos, en las antípodas de  todos aquellos que van por el mundo de divos. Ya lo había podido comprobar pero de forma más fugaz, cuando en el pasado Saló del Cómic de Barcelona, Oscar Martín tuvo el detalle de firmarme furtivamente un ejemplar de su obra "Él. ¿quién si no ?", sorteando las inquisidoras miradas de los encargados del stand en que se encontraba (obviare el nombre) que no le dejaban firmar nada que no llevara su sello editorial. Un ambiente muy distinto al de nuestro segundo encuentro, en la tienda de Sabadell. Es más, el hecho de que encima fuéramos pocos los allí congregados a aquellas horas (prácticamente mediodía de un veraniego día ) propició un ambiente de conversación distendido y cercano que como aficionado a su obra agradecí mucho. Me hizo gracia que el propio Oscar Martín, al vernos ( la mayoría de la gente había encargado las firmas y dibujos a la tienda, sin tener que acudir ellos mismos a que se los hicieran ), nos preguntara que qué hacíamos allí en lugar de estar disfrutando de un magnífico día de playa. Cada uno tendría sus razones pero, al menos a mí, me valió la pena.


Mi valoración: 7´5 ( sobre 10 )



lunes, 22 de julio de 2013

"TEX. SANGRE EN COLORADO" de Claudio Nizzi y Ivo Milazzo



Título original:
Tex. Sangue sui colorado
ISBN: 9788415225614
Editorial: ALETA EDICIONES
Fecha de publicación original: 1999
Fecha de edición: 2013
Número de páginas: 240


Jareth opina...

Este verano he tenido mi primer encuentro con TEX, el personaje creado por Bonelli y Galleppini en el año 48 y protagonista de una de las colecciones de más éxito que ha dado el cómic italiano. Tex Willer, que es su nombre completo,  es un ranger, hermano blanco de los indios navajos, que cabalga por el Oeste de la segunda mitad del XIX enderezando entuertos, defendiendo a los débiles y protegiendo las causas justas. Pero Tex no se corresponde exactamente con la arquetípica imagen del cowboy solitario sino que en su personal cruzada  va siempre  acompañado por Kit Carson, un veterano ranger de cabellos blancos, Tiger Jack, un guerrero navajo hermano de sangre de Tex, y su propio hijo nacido de una relación con una india, Kit Willer. En ese sentido, pese a tener un claro protagonista, la serie de Tex opta por un grupo de personajes fijos, compañeros del protagonista, que ayudan a dar color y contrapuntos  a las andanzas de éste. Y es que desde su lejana aparición, hace ya más de cincuenta años, Tex ha vivido innumerables peripecias en una extensa ristra de publicaciones bajo el sello que lo vio nacer.  La encargada de publicar actualmente en nuestro país las aventuras de este duro y capaz justiciero es Aleta Ediciones y, precisamente, es "Sangre en colorado" una de sus últimas publicaciones.



Aunque publicado este mismo año en nuestro país, "Sangre en Colorado" es un tebeo del año 99 que es fruto del concepto editorial, ideado por Bonelli en el 88, de crear una colección de cadencia anual en la que los mejores ilustradores del mundo dieran su propia versión del personaje. Esos tebeos son conocidos como los "Texone" o "Tex Albo Speciale",  y  "Sangre en Colorado" es  exactamente el número 13. El tebeo surge de la colaboración  del guionista Claudio Nizzi, autor de decenas de guiones sobre el personaje, con el dibujante Ivo Milazzo, creador del también exitoso "Ken Parker",  y que dibujó para la ocasión por primera, y única vez, al ranger de Bonelli. El resultado, a mi parecer, es un cómic que se lee agradablemente, disfrutándose básicamente en lo que respecta al dibujo, pero que está aquejado de una falta de originalidad demasiado relevante. Pero vayamos por partes.



"Sangre en Colorado" narra la aventura vivida por Tex y sus compañeros cuando llegan al pueblo de Silver Creek, respondiendo a la petición de ayuda de un viejo amigo que vive en un asentamiento minero cercano llamado Carbon Valley. Los problemas no tardan en llegar ya que su hijo se ve rapidamente envuelto en una pelea con unos pistoleros en el saloon, que acaba saldándose con la muerte de uno de ellos y la injusta encarcelación del joven Willer.  Pero eso no es todo,  el núcleo central del problema es que Silver Creek se encuentra dominado por el despiadado y ambicioso Guy Mc Lean, hijo del principal terrateniente del lugar, el cual se ha metido entre ceja y ceja el hacerse a cualquier precio con Carbon Valley. Sobra decir que de producirse esta "irregular" adquisición se irían al traste  los sueños de prosperidad de los  mineros propietarios, entre los que se encuentra el amigo de Tex. 

Cómo podéis ver por el argumento nada nuevo bajo el sol. Un argumento del Oeste de esos de todo la vida, que tantas y tantas veces hemos visto en películas o en novelas del género. Eso por si sólo y  a priori no debería  significar un impedimento para su disfrute, pero desgraciadamente en este caso lo es.  Mientras que en muchas de esas películas o novelas,  al menos en las mejores de ellas, siempre existían otros  aspectos, originales y propios, que les daban un valor extra y una entidad que las alejaban de la mediocridad , saldando la deuda contraída con el más árido cliché, en "Tex. Sangre en colorado" ese necesario contrapeso, ese enriquecimiento, no llega a darse en ningún momento, redundando en una historia que, pese a resultar entretenida y legible, no pasa de ser adocenada. 



El guión de Nizzi todo y estar escrito con solidez y oficio  es tan convencional y predecible que no llega a convencer. Incluso algunos de sus pretendidos giros, que buscan sorprender al lector, se quedan  solo en eso, en meras pretensiones. Por otro lado, tampoco es que los personajes en sí ayuden mucho, ya que ninguno de ellos tiene la suficiente entidad ni singularidad para ir  más allá del socorrido arquetipo.

Quizás parezcan un tanto duras mis observaciones pero teniendo muy recientes lecturas del género como "Blueberry" la diferencia habida se me antoja abismal. La obra de Charlier y Giraud, al contrario de ésta, si sabe nutrirse de  toda esa ingente tradición novelística y fílmica del western para ofrecer historias con una lozanía envidiable, que atrapan al lector con fuerza, subyugándolo a su antojo y haciéndolo participe de unas aventuras, estas sí, memorables y revisitables.



Pero bueno, tampoco quiero dar la impresión de que no hay nada en el cómic que merezca la pena, porque si lo hay, aunque sea en otro frente que no es el del guión. Me refiero, por supuesto, al apartado gráfico a cargo de Ivo Milazzo. Y es que si algún atractivo tiene este tebeo son las viñetas de este estupendo dibujante. Al contrario que su compañero de viaje, Milazzo si se muestra inspirado. Sus escenas rezuman un vigor y  dinamismo que revitalizan lo que de otra forma seria un plato bastante insípido. Ni siquiera es para él un problema el que la aventura se extienda más allá de las doscientas páginas, porque su dibujo, bastante esencialista  por otro lado, aprovecha al máximo  todas y cada una de sus posibilidades, ofreciendo una puesta en escena de notable nivel. 

Un aspecto que me ha llamado la atención, y que me ha gustado, es que en los rostros de algunos personajes del tebeo se puede rastrear el de algunos actores importantes que protagonizaron westerns. Por ejemplo, uno de los sicarios de Mac Lean tiene claramente las facciones de Lee Van Cleef (quién, por cierto, ya fuera homenajeado por Morris en su Lucky Luke). O por poner otro, también muy claro, el padre de los Mc Lean, que por más señas va en silla de ruedas, recuerda muchísimo al Lyonel Barrymore del film "Duelo al sol" de King Vidor.




Y hablando de cine son muchos los elementos de esta obra que recuerdan a clásicos rotundos del western, que seguro Nizzi tuvo muy presentes al elaborar el guión. El más evidente es el de   "El Jinete Pálido" de Clint Eastwood, con la comunidad de mineros extorsionados, pero también de otros como "Los siete magníficos" de Sturges, donde unos pistoleros enseñaban a disparar y defenderse a unos apacibles labradores, que para la ocasión son Tex y sus compañeros enseñando a disparar y defenderse a los pacíficos mineros. Sin duda pueden encontrarse muchos más pero, al igual que  en el asunto de los parecidos razonables, es mejor que los encontréis vosotros mismos.

En definitiva, si bien mi primer encuentro con el personaje de Tex no se ha saldado como yo hubiera querido, tampoco pienso darle  de espaldas definitivamente. Sería muy tonto por mi parte y me podría conllevar el perderme un buen número de estupendos tebeos. Eso sí, espero tener mejor suerte la próxima vez y encontrar algo más que un formidable trabajo gráfico al servicio de un guión simplemente correcto. 

Mi valoración: 5´5 ( sobre 10 )


jueves, 4 de julio de 2013

"SAMMY: EL ARCHIPIÉLAGO DEL RON" de Berck y Cauvin y "EL MISTERIO DEL METEORITO ( LAS AVENTURAS DE LOS PEQUES )" de Seron y Desprechins





Título original: Rhum Row/ L' Éxode
ISBN/ASIN: 8477228159/ 8440620217
Editorial: TIMUN MAS / EDICIONES B
Fecha de publicación: 1973 / 1974
Fecha de edición: 1991 / 1991
Número de páginas: 48 / 48


Jareth: VISTO Y NO VISTO

Recientemente, en una de mis habituales incursiones y búsquedas de nuevo material para leer, topé con dos cómics que me llamaron poderosamente la atención y que no tardé en comprar para poder ver que ofrecían. Como ya sabéis, a poco que hayáis seguido u ojeado un poco el blog, el cómic franco-belga es una de mis debilidades manifiestas y como estas  dos "rarezas" editoriales que os traigo hoy pertenecen claramente a esa denominación  ya tenían mucho ganado en mi estima, antes siquiera de abrir la primera de sus páginas. Luego veréis si esa estima fue justamente merecida o no.

Es un hecho  muy habitual, desgraciadamente, que muchas publicaciones de éxito en el país vecino nunca llegan a publicarse en nuestro país por una razón u otra. También lo es, que en el caso de llegar a ver la luz editorial, poca  resonancia y perdurabilidad  suelen alcanzar la mayoría de las veces, y es, precisamente, en esta incomoda  situación donde se inscriben estos dos álbumes.


El primero de ellos, "El archipiélago del Ron", pertenece a la colección Sammy que coge su nombre de uno de sus dos divertidos protagonistas.  En él se narran las simpáticas aventuras y padecimientos de dos aspirantes a guardaespaldas, Jack y Sammy, que tras evitar un atraco bancario son captados por la policía para una misión. La acción se sitúa en el Chicago de los años veinte, en plena vigencia de la Ley Seca, y, precisamente,  su misión consistirá en averiguar cómo y quién provee de alcohol al famoso Archipiélago del Ron, un conglomerado  de enormes y lujosos barcos-casino, que atracados en el límite de las aguas territoriales brindan a los habitantes de la ciudad interminables noches de juego y alcohol, a salvo del alcance de las autoridades locales.  Esa investigación llevará a  los protagonistas a realizar todo un azaroso periplo en el que conocerán al visceral capitán Ron Kalbery y sus hombres, así como habrán de vérselas con despiadados gangsters, piratas, guarda costas y hasta furibundas tormentas. El resultado es un cómic simpático, gracioso y con mucho ritmo, que sin ser una maravilla, llega a ser un estupendo divertimento. 

El dibujo corre a cargo de Arthur Berckmans, más conocido como Berck, que ofrece unas viñetas con una gracia, brío y personalidad que casan perfectamente con el tono de la historia. Puesto a buscarle antecedentes, podríamos decir que su trabajo en este albúm se encuentra emparentado con la tradición humorística de Marcinelle, pero con una impronta lo suficientemente personal como para convertirlo en mucho más que un mero cultivador o imitador, lo cual siempre es de agradecer.



Como buen albúm BD que se precie, los fondos y los vehículos ( en su mayoría barcos)  están perfectamente logrados, consiguiendo con una facilidad pasmosa que el lector se zambulla en sus páginas. La caracterización de los personajes tampoco queda atrás en este logro. Por un lado tenemos al dueto protagonista, el corpulento y rubio Jack, y el bajito y enclenque Sammy, que se convierten en los idóneos protagonistas. Por el otro tenemos a una suerte de secundarios que no les van a la zaga  y que protagonizan muchos de los gags más divertidos del tebeo. 

Puede que "El archipiélago del Ron" no sea una joya a la altura de álbumes de Tintin, Spirou, Astérix o Lucky Luke, por citar a los más célebres productos de humor y aventuras BD, pero si es un tebeo francamente entretenido, realizado con oficio y mimo por sus autores. Uno de esos tebeos que el aficionado a la BD, en su vertiente humorística, quizás no sitúe entre sus favoritos pero que en absoluto se arrepentirá de haber comprado, y menos aún leído.



El guión, ágil y sin respiro para el lector, corre a cargo de Cauvin, famoso guionista de humor, que entre otras cosas se ocuparía de algunos de los guiones de Spirou y Fantasio y de otra serie de éxito en Francia como es "Les Tuniques Bleues". Por cierto, otra de esas series que requieren ya una publicación total y accesible en castellano. Está claro que Cauvin no tiene el ingenio ni acidez de Goscinny pero se saca de la manga un guión repleto de situaciones divertidas y que no decae en ningún momento.

Desgraciadamente, y como ya anticipaba, la serie de "Sammy" en España sólo alcanzó   los cuatro números. El primero de ellos es el que os acabo de comentar, y los siguientes fueron: "Los gorilas se hacen locos", "Los gorilas y el rey dolar" y "Los petroleros del desierto", a los que desgraciadamente aún no he podido tener acceso.



El siguiente tebeo que os traigo es "El misterio del meteorito" que pertenece a la serie "Las aventuras de los Peques" ( Les petits hommes ), obra de Seron y Desprechins;  serie que en Francia llegó a alcanzar la nada despreciable cifra de 45 álbumes, pero que desgraciadamente en nuestro país no pasó ni del primero. 

Curiosamente ese número uno, del que hablaré aquí, no es tal, si no que la serie cuenta con un número 0  en el que se cuenta el origen de los personajes protagonistas, los peques. Los peques son un grupo de vecinos de la localidad de Rajevols que ven alteradas sus vidas cuando un meteorito reduce su tamaño hasta el de los lilliputienses de Swift. Ante tal situación, y la imposibilidad de recuperar su tamaño normal, se organizan y construyen una mini-ciudad oculta en las cisternas en desuso del castillo de Eslapión.  Gracias a la ayuda del doctor Hondegger, un prodigioso científico, la ciudad goza de unos avances tecnológicos superiores a los del mundo de los "grandes".



Precisamente, "El misterio del meteorito" ( "l' exode" en Francés ) cuenta el divertido éxodo aventurero vivido por  "los peques" cuando un accidente  anega su querida ciudad y los obliga a abandonarla. 

Lo primero que llama poderosamente la atención de este álbum es su excelente factura visual, tremendamente deudora del Franquin de "Gastón el Gafe". Su responsable es Pierre Seron, al que, por lo que he podido leer por ahí, le costó unos cuantos álbumes  ir encontrado su propio estilo. No obstante, eso no es un obstáculo para que el lector  pueda disfrutar ya en este primer número de un tebeo estupendamente dibujado, con unos fondos y personajes trabajados hasta en sus mínimos detalles. 



En lo que se refiere al guión es donde el tebeo hace más aguas, y es que la aventura vivida por "los peques" en busca de un nuevo hogar es entretenida pero en ningún momento llega a entusiasmar. Todo y poseer buenas escenas como la del vagón de tren, que me recuerda de alguna manera remota al celebre camarote de los hermanos Marx, el cómic no llega a despegar todo lo que uno pudiera desear. Es muy probable que en números posteriores los guiones  mejoraran, como parece apuntar la longevidad de la serie en Francia. Y es que, después de todo, Roma no se hizo en un día.

En definitiva, estos dos álbumes y su escasa repercusión en nuestro país vienen a demostrar que aún nos quedan lagunas muy importantes en cuanto a la publicación de series BD como las que os he traído hoy. No obstante, la publicación de algunas de ellas ya largamente desaparecidas  o directamente inéditas nos permiten ser algo optimistas al respecto. Sinceramente espero en un futuro no muy lejano  poder seguir disfrutando y conociendo más sobre "Sammy" o "Los peques", así de otros, como por ejemplo "Les tuniques bleues", aunque sea en ediciones bastante exclusivas y de mínima tirada. Por pedir que no sea. 


Mi valoración: 6 ( sobre 10 )




jueves, 20 de junio de 2013

"GORA GOPAL Y OTRAS AVENTURAS EXÓTICAS" de Carrillo


ISBN/ASIN: 9788499475585
Editorial: EDITORES DE TEBEOS ( EDT )
Fecha de publicación: 1972
Fecha de edición: 2012
Número de páginas: 136




Jareth: "EL TARZÁN DE LA INDIA"


Es un fenómeno bastante habitual tanto en el cómic, como en el cine, así como en la literatura, que personajes de enorme celebridad sufran una adaptación más o menos indisimulada a otros mercados que no son el suyo de origen. En el caso que nos ocupa, el Gora-Gopal de Carrillo, el personaje emulado no es otro que el "Tarzán" de Edgar Rice Burroughs que se funde sabiamente con elementos de "El libro de la selva" de Kipling dando lugar a un personaje que entretuvo a no pocos jóvenes de la época.  

"Gora-Gopal" también conocido por el aficionado como "el Tarzán de la India", aunque bien pudiera ser el Tarzán español, aparece por vez primera en el año 1972, convirtiéndose al poco tiempo en el éxito más internacional de su creador, incluso a día de hoy. El artista malagueño, afincado desde hace muchos años en el Maresme ( provincia de Barcelona ), vuelca en él su gusto por la aventura clásica de tintes exóticos y un estilo realista digno heredero de maestros como Foster, Raymond o Freixas ( ¿quién, con unos añitos,  no recuerda las famosas láminas de este último para aprender a dibujar? ).



En este sentido las aventuras de Gora-Gopal, que significa en hindú "Cara pálida", no suponen ni muchos menos un yacimiento de originalidad si no más bien un hábil aprovechamiento de una serie de influencias todas ellas bien reconocibles. Esto no tiene porque significar de por si un rasgo negativo de la serie, ya que su autor desde la primera página suple esa carencia con una  profesionalidad y buen hacer que hace que rápidamente nos olvidemos de sus evidentes influencias para centrarnos en lo que de verdad importa:  el sentido de la  aventura. Y es que Gora-Gopal es un tebeo entretenido,  que reúne todos los elementos que se le pueden exigir a este tipo de historias y que encima está realizado con una brillantez formal muy destacada. 

Sus argumentos son bastante sencillos y breves pero son sólidos y amenos, entre otras cosas, porque están muy bien construidos y ejecutados.  Además se resuelven en muy pocas páginas y cumplen sobradamente con su función de evadir y abstraer al lector de la cotidianidad, para transportarlo a un mundo de aventura y exotismo.



Carrillo utiliza un estilo bastante literario en sus textos, acompañando los insustituibles bocadillos, de constantes textos explicativos, que si cabe refuerzan aún más sus influencias literarias. Gora-Gopal es en este sentido un cómic muy clásico, que aún no se ha desprendido totalmente de esa dependencia del texto de apoyo descriptivo que es omnipresente en obras clásicas como "El principe Valiente" de Hal Foster o el "Flash Gordon" de Alex Raymond. Quizás eso entorpezca un poco la lectura para el lector actual, no acostumbrado a este tipo de formulas narrativas en un tebeo, pero hay que reconocer que Carrillo escribe muy bien y, al menos a mí, no se me han hecho en absoluto pesados sino que lejos de ello contribuyen al hálito de incuestionable clásico.



Volviendo al núcleo de las aventuras de Gopal decir que estas contienen muchos elementos irrenunciables  para el aficionado al género. A saber, chicas bellas, parajes exóticos, al tiempo que amenazadores, trepidantes enfrentamientos, ya sea con animales salvajes u hombres peligrosos, y un trasfondo espiritual y ecologista que impregna a todo la obra de un poso de trascendencia. 

A grosso modo la historia de Gopal es la de un joven niño que acompañando a su padre en una cacería sufre un accidente y  acaba extraviado  en lo más profundo de la jungla india. Desde entonces tiene que aprender a sobrevivir y a convivir con los animales salvajes. Pero no esta sólo en esta odisea de adaptación sino que cuenta con la ayuda de su mentor, el sabio ermitaño Chandenagor. 

Gopal representa así el ideal juvenil del muchacho curtido en  un contexto salvaje, duro  y de despiadada subsistencia pero que aún con todo posee unos insobornables principios y valores que lo sitúan en muchos aspectos muy por encima del hombre civilizado.  Todo un símbolo de libertad e independencia que seguro era admirado por muchos chavales en el momento de su publicación.



El primer episodio, de los siete que componen sus andanzas, nos revela en pocas páginas su azaroso origen, en una suerte de historieta de formación. Posteriormente lo seguimos en sus primeras hazañas y  encuentros con otros hombres y, como no,  con mujeres. De esta forma iremos viendo como poco a poco el joven irá  de una forma muy sutil, y secundaria, enfrentándose al hecho de que es un hombre y no un animal de la selva.  Pero si hay un aspecto destacado de la serie y que la coloca por encima de otros productos del tipo  es su maravilloso aspecto gráfico.  Carrillo vuelve a demostrar que es un dibujante de cómics excelente, con una capacidad portentosa para retratar con realismo y brío lo que le apetezca. Cada una de las planchas de Gora-Gopal es un regalo para los ojos de lector, hasta el punto que es una pena que no esté editado en un formato de página mayor que permita  disfrutar aún más de la destreza de este maestro del lápiz y la tinta. Los rostros de sus personajes, sus posturas, los animales, los fondos...todo  está conseguido hasta el último detalle en un portentoso blanco y negro. Los que tengáis alguna duda al respecto tan sólo tenéis que ojearlo  si se cruza en vuestro camino.



El integral se completa con la serie de "Isla Loca" un conjunto de desenfadadas historietas que si bien no dejan la aventura de lado tienen un tono muy diferente al de Gopal.

"Isla Loca" es una perdida y legendaria isla en el Pacífico donde sus habitantes se dedican a vivir en paz y armonía lejos de la mundanal civilización,  pero ésta, como una insalvable plaga,  acaba llegando y desatando una serie de sucesos entre los isleños y los recién llegados.  Lo que no saben los "civilizados", pero pronto descubren en sus propias carnes,  es que los isleños tienen una fuerza sobre-humana que obtienen de comer un singular fruto que sólo existe en su isla. ¿ Os recuerda a algo ? ¿ A cierta aldea gala, quizás ? 

Lo llamativo es que "Isla Loca" está dibujada con un estilo realista  que  no chirría en absoluto con el tono humorístico y gracioso que la preside. Sus historias son divertidas y frescas,  superando en agilidad y dinamismo a las de Gopal, aunque el tono sea pretendidamente muy diferente.  

Lo cierto es que "Isla Loca" ha sido toda una inesperada sorpresa para mí, que ha hecho que me entren aún más ganas de leer "El capitán Pantera", otra de las obras emblemáticas de Carrillo.



Entre las curiosidades que se pueden encontrar en "Isla Loca"  citar dos, que gustarán a los seguidores del historietista malagueño. La primera que llega a la isla un personaje, el capitán Taoro, que visualmente es un claro anticipo del protagonista de "Los mercenarios", obra también de Carrillo que ya comenté por aquí (http://dentrodellaberinto-jareth.blogspot.com.es/2012/07/los-mercenarios.html) . La segunda es que los isleños disponen de un cronista en el que no es difícil reconocer al propio Carrillo, pese a que nunca se le cite como tal. En una viñeta incluso podemos verlo rodeado de un par de beldades mientras las dibuja. Seguramente una broma con tintes de ensoñación que él mismo se permitió. 

Eso me lleva a recordar a los amantes de las mujeres bellas en el tebeo que las suyas son especialmente famosas y no por cualquier cosa. En una época en que los chavales seguramente sólo veían mujeres tan destapadas en las páginas de un cómic, no me cabe ninguna duda que con las de Carrillo más de uno debió perder el sentido.



Tampoco quiero pasar por alto que  el tomo está muy bien editado por parte de los chicos de EDT, ni que  viene completado con un estupendo prólogo de Alfredo Lara López y un jugoso artículo biográfico del mismo Carrillo que no tiene desperdicio. Como dije antes, lo único achacable a la edición es que el formato de página no haya sido mayor.  Por mi parte, espero que sigan rescatando del inmerecido olvido obras de este flamante dibujante e historietista. 


Mi valoración: 6'75.